El Gobierno Nacional amplió este Parque Natural en 1.486.676 hectáreas adicionales. Así se preservarán 708 especies representativas de plantas, únicas o amenazadas en algún grado.

El Parque Nacional Natural Serranía de Chiribiquete es el área protegida de bosque húmedo tropical más grande del mundo. En total son 4.268.095 hectáreas protegidas.

Las áreas protegidas son un paso importante para contrarrestar el impacto negativo causado por la actividad humana. Un avance para Colombia y el futuro del planeta.

La Serranía de Chiribiquete es un punto crucial y de contacto entre los biomas Amazonía, Andes y Orinoquía.

Fue declarado Parque Nacional Natural en septiembre de 1989.

La protección de esta importante reserva natural también permite el mantenimiento y monitoreo del régimen de bajantes y crecientes de los ríos.

La riqueza natural de la Serranía del Chiribiquete se distribuye en mamíferos, aves, plantas, reptiles, peces, arañas y mariposas.

La preservación y declaración de la Unesco permite la conservación de ríos, lagunas, madreviejas, herbazales y bosques de todo tipo.

La Serranía de Chiribiquete se ha mantenido en un importante nivel de aislamiento durante siglos, lo que ha evitado la colonización humana.

Las comunidades Uitoto, Tucano, Cubeo, Wanano, Desanos, Pijaos, Piratapuyos, Yukuna, Matapí, Tanimuka y Andoque, entre otras, aún viven en la Serranía de Chribiquete, conocida también como La Maloca Cósmica de los Jaguares.

En Chiribiquete aún viven comunidades indígenas que permanecen en aislamiento voluntario, son los guardianes milenarios de sus joyas naturales y culturales.

Los caucheros de principios de siglo XX mantuvieron aislada la Serranía. Solo a mediados de ese mismo siglo, el etnobotánico y reconocido Richard E. Schultes volvió para recolectar especies de plantas cerca del río Tunia.

Solo la primera ampliación de la Serranía de Chiribiquete, realizada en agosto de 2013, es igual al área de Bélgica: alcanzó 2.781.419 hectáreas.

Solo en las 1.486.676 nuevas hectáreas de área protegida, se estima una oferta hídrica de 26.388 mm3.

El pulmón del planeta

Con la más reciente ampliación del Gobierno, este Parque Natural se convierte en el área protegida más grande de la Amazonía y, con su declaración de Patrimonio Mixto otorgada por la Unesco, en una joya de conservación para toda la humanidad. Vea por qué.

Hoy en día, Chiribiquete provee el 31% del agua superficial del Amazonas. La se encuentra circulando o en reposo sobre la superficie de la tierra.

La delimitación del área protegida permite conservar la integridad de los bosques. Solo el Caquetá concentra el 38% de los núcleos de deforestación del país.

Dentro de esta área protegida, en los últimos 8 años, se calcula un contenido cercano a los 171 millones de toneladas de carbono.

En Chiribiquete habitan más de 209 especies de mariposas. Los expertos están tras el rastro de otras nuevas.

Se calcula que la Serranía de Chiribiquete cuenta con 360 especies de plantas no documentadas. Hoy ya están protegidas para que la ciencia las investigue.

La protección del Parque Natural permite la provisión de peces: 33 especies de consumo y 78 especies ornamentales.

Un indicativo de la buena salud del ecosistema es la existencia de especies como el Venado cola blanca; Churuco; Chigüiro; Perro de agua; Nutria; Lapa; Manao, Cerrillo y Danta.

Hasta la fecha se han realizado 1.450 registros:

  • 116 familias de plantas
  • 379 géneros
  • 708 únicas o amenazadas en un grado.

La ubicación de Chiribiquete facilita la creación de un inmenso corredor biológico que uniría todos los parques de la amazonia de Colombia.

En aves se han registrado 410 especies: solo en el río Yarí, 225; y en el Tunia, 185.

Los tepuyes son las formaciones rocosas presentes en esta zona. Tienen un tiempo geológico que las convierte en un banco genético de especies por conocer.

Museo milenario

La riqueza cultural de Chiribiquete se remonta a la prehistoria misma del Amazonas. Fue el territorio de la etnia Karijona, quienes dejaron plasmadas evidencias de su cultura en pinturas sobre paredes de rocas y convierten a este lugar en un museo que relata historias milenarias.

Es la primera vez que la Unesco hace esta declaración mixta en el país, es decir, que reconocen las riquezas culturales y naturales al tiempo y en un solo lugar.

La iconografía demuestra un rigor sorprendente respecto de las relaciones hombre-animales, el acceso al intercambio de poderes y energías a través de ritos chamánicos, según Carlos Castaño-Uribe, antropólogo, investigador y editor del libro Parque Nacional de Chiribiquete: La peregrinación de los jaguares

Las pinturas rupestres descubiertas en las expediciones al Amazonas en 1990, 1991 y 1992, constituye uno de los patrimonios culturales más importantes de la prehistoria amazónica.

Los temas de las pinturas giran en torno a escenas de caza, recolección de alimentos y figuras de animales como el jaguar y el ciervo.

Todo indica que el arte rupestre aún está vivo, según los últimos registros las pinturas se siguen haciendo.

Las pinturas de Chiribiquete son de color rojo y sus figuras van desde los 1,5 cms hasta los 1,5 metros.

Los sabios indígenas consideran a Chiribiquete como la “orilla del mundo”, un lugar que hizo y hace parte del imaginario de cosmogónico de sus pueblos.

El jaguar es el referente pictórico más importante de las pinturas encontradas.

Con la nueva área extendida se garantiza la conservación de las familias lingüísticas Uitoto, Carib y Arawak.

La mayoría de hallazgos pictóricos se encuentran en 36 abrigos rocosos del parque y, según investigaciones, se pudo determinar que las pinturas se realizaron con colorante de óxido de hierro.

Las joyas culturales de Chiribiquete no hacen parte de la oferta turística porque es considerado un sitio sagrado y declarada área arqueológica protegida.

En esta área hay vestigios de culturas con 15.000 años de antigüedad.