BOLETÍN No. 9
ASÍ VA EL POSCONFLICTO

Desminado Humanitario

A la misma hora en que se firmaba el Acuerdo de Paz en Cartagena, en septiembre de 2016, Yorman Felipe González, de seis años, falleció en el municipio de Algeciras, Huila, luego de pisar una mina antipersonal cuando buscaba en un cultivo un balón de fútbol. Su amigo Andrés Felipe, con quien jugaba, presentó lesiones y heridas en todo su cuerpo.

En la misma semana, en que se firmó el Acuerdo del Teatro Colón en noviembre de 2016, la niña Yesenia Isarama Carzamo, de la comunidad Afro Virudó, también de seis años, murió en el municipio del Bajo Baudó, Chocó, al pisar en el suelo una mina antipersonal. Yesenia acompañaba a su mamá Isabel, quien quedó gravemente herida, a recoger alimentos en un cultivo de plátano.

Pese a la firma del Acuerdo de Paz con las FARC, a la disminución del conflicto armado interno y a que en los últimos años se ha registrado un descenso importante en el número de víctimas, las minas antipersonal siguen instaladas en los territorios.

Por eso, la prioridad ha sido iniciar la intervención en los territorios a través de operaciones de despeje y de programas de Educación en el Riesgo de Minas para evitar la ocurrencia de nuevos accidentes. En el último año, hemos dado un salto cualitativo y cuantitativo en el desminado humanitario en Colombia. En toda la historia y hasta diciembre de 2016, se habían despejado 2.6 millones de metros cuadrados. Con la asignación de tareas realizada por el Gobierno, en los próximos dos años, vamos a despejar 25 millones de metros cuadrados, el 48% del total del área estimada de contaminación, calculada en 52 millones de metros cuadrados.

La decisión de Colombia de enfrentar el problema de las Minas Antipersonal, la cual ha contado con el apoyo técnico y financiero de la cooperación internacional, ha permitido un fortalecimiento de la Acción Integral contra Minas Antipersonal (AICMA). Hoy contamos con nueve (09) operadores y cerca de cinco mil hombres y mujeres acreditadas, y operaciones de Desminado Humanitario en 68 municipios del país. El Desminado Humanitario se construyó desde las necesidades de las comunidades frente a su desarrollo y desde la garantía de la no repetición y la reparación integral a las víctimas. El objetivo es poder cumplir con la meta de declarar a Colombia libre de sospecha de minas en el año 2021.

Rafael Pardo Rueda
Alto Consejero para el Posconflicto

Desminado Humanitario, aporte en la construcción de paz

*Cifras a 30 de junio de 2017

Según el registro del Sistema de Gestión de Información sobre Minas Antipersonal (IMSMA) que administra la Dirección Descontamina Colombia, en el país existen 26.559 eventos abiertos (accidentes e incidentes), registrados desde 1990 hasta la fecha, lo que permite estimar la contaminación por MAP, MUSE y AEI, en 52 millones de metros cuadrados, en 28 departamentos del país, especialmente en Antioquia, Meta, Caquetá, Nariño, Norte de Santander y Arauca.

En los últimos 27 años, se tiene registro de 11.487 víctimas*, de las cuales 7.029 (61,7%) pertenecen a la Fuerza Pública y 4.458 civiles (38,3%). Alrededor del 20% de las víctimas fallecieron, mientras que el otro 80% sufrió afectaciones de tipo físico y/o psicológico. Del total de civiles, el 10% son niños y 5% mujeres. Antioquia representa el departamento con mayor número de víctimas (2.529), Meta (1.135), Caquetá (935) y Nariño (860).

En el momento del accidente, las víctimas civiles estaban realizando actividades como sembrar el campo, recoger cultivos, jugar con otros niños o simplemente ir de un lugar a otro en su municipio. Por eso, las minas antipersonal en Colombia han afectado los derechos al trabajo, a la libre movilidad, el libre desarrollo y a la alimentación, entre muchos otros.

Desminado Humanitario, aporte en la construcción de paz

Dirección Descontamina Colombia

Dirección Descontamina Colombia

Como Estado parte de la Convención de Ottawa, desde 1997 y ratificada en el 2000, Colombia asumió el compromiso de adelantar todas las acciones necesarias para eliminar el riesgo de contaminación por el uso de minas antipersonal y declarar el país como territorio libre de sospecha de minas.

Bajo esta premisa, en los últimos 17 años se ha fortalecido la Política de Acción Integral contra Minas Antipersonal (AICMA), así como también la capacidad institucional del Gobierno, hoy representada en la Dirección para la Acción Integral contra Minas Antipersonal - Descontamina Colombia, despacho de la Alta Consejería para el Posconflicto de la Presidencia de la República.

En tal sentido, la Dirección Descontamina Colombia ejerce el direccionamiento estratégico de la AICMA y, en materia de Desminado Humanitario, implementa los planes de intervención a través de la Instancia Interistitucional, conformada además, por el Ministerio de Defensa Nacional y la Inspección General de las Fuerzas Militares. Además, se coordina los programas de Educación en el Riesgo de Minas y la Asistencia Integral a las Víctimas por MAP, MUSE y AEI

Retos del Desminado Humanitario

El desminado humanitario tiene como propósito liberar tierras de minas antipersonal para que sean usadas por las comunidades con plena libertad y sin miedo. Por tal razón, el principal reto es avanzar en la liberación de las tierras a través de operaciones de despeje y de actividades de cualificación de la información. En tal sentido, se tiene previsto en los próximos 18 meses (julio 2017 - diciembre de 2018), liberar un total de 25 millones de metros cuadrados, equivalente al 48% de la contaminación por minas antipersonal estimada en el país. Esto equivale a 3.610 campos de fútbol.

Además, como parte de la implementación de los Acuerdos de Paz, en los próximos meses debe iniciar operaciones la nueva organización civil de Desminado Humanitario de las FARC, denominada “Humanicemos DH”. De esta manera, se fortalecerá el trabajo que vienen adelantando en los territorios la capacidad nacional representada en la Brigada de Desminado Humanitario y la Agrupación de Explosivos y Desminado de la Infantería de Marina (AEDIM), junto con siete Organizaciones Civiles de Desminado acreditadas en la actualidad.

De esta manera, se avanzará eficazmente en el plan definido por el Gobierno Nacional para cumplir con el compromiso de declarar el país como libre de sospecha de minas al año 2021.

Avances del Desminado Humanitario

Avances del Desminado Humanitario

En la actualidad, hay nueve operadores autorizados (entra capacidad nacional y organizaciones civiles) para realizar intervenciones de este tipo en Colombia, que suman 4.684* personas acreditadas, un aumento en promedio del 69% frente al número de hombres y mujeres certificadas en junio de 2016:

  • Brigada de Desminado Humanitario
  • Agrupación de Explosivos y Desminado de la Infantería de Marina - AEDIM
  • Campaña Colombiana contra Minas - CCCM
  • Asociación Colombiana de Técnicos y Expertos en Explosivos e Investigadores de Incendios - ATEXX
  • The HALO Trust
  • Ayuda Popular Noruega - APN
  • Handicap International
  • Perigeo
  • Danish Demining Group - DDG

Además, se entregaron los dos proyectos pilotos “Gestos de Paz” donde el Gobierno, a través de la Brigada de Desminado Humanitario, y las FARC-EP, realizaron despeje en las veredas el Orejón del municipio de Briceño (Antioquia), y en la vereda Santa Helena, en Mesetas (Meta). Este proyecto contó con la participación de la organización civil APN, que coordinó el proyecto y la financiación de la Unión Europea, el Reino de Noruega y el Gobierno de Estados Unidos.

La cooperación internacional a través de la asistencia técnica y financiera ha sido fundamental para avanzar en el plan de desminado humanitario. Los 25 países que hacen parte de la Iniciativa Global para el Desminado Humanitario en Colombia han contribuido con la financiación de USD110 millones, de los USD134 millones que cuesta la primera fase de intervención del plan de Acción Integral contra Minas.

Intervención en los territorios

La estrategia del Gobierno está enfocada en atender los municipios con mayor contaminación. Por esa razón, el “Plan Estratégico 2016-2021: Colombia libre de sospecha de minas a 2021”, categorizó los municipios por Alta Afectación (199), Media Afectación (291) y Baja Afectación (183), lo que permitió priorizar y diferenciar los niveles de intervención en las zonas contaminadas en Colombia.

Avances del Desminado Humanitario

Adicionalmente, para garantizar los derechos de la población civil en lugares donde se sospecha que hay presencia de MAP, MUSE y AEI, es esencial la Educación en el Riesgo de Minas, conocida como ERM. Esta permite anticiparse a los posibles daños, sensibilizar a diferentes comunidades sobre los riesgos y fomentar una cultura de comportamientos seguros.

En el último año, más de 22 mil personas participaron directamente en las estrategias que el Gobierno tiene en marcha para educar en el riesgo de minas, ya sea a través de convenios interistitucionales, acciones en lugares donde se realiza el desminado humanitario, difusión de información pública o en atención a requerimientos directos por parte de organizaciones civiles o autoridades. En la actualidad, se realiza una intervención con ERM en 246 municipios del país.

Desminado Humanitario, herramienta de paz: Sergio Bueno

Sergio Bueno

Para el Director de Descontamina Colombia, Sergio Bueno Aguirre, con más de 20 años de experiencia en el sector público, el Desminado Humanitario es una herramienta de paz porque permite el restablecimiento de los derechos a las comunidades. Por eso, destaca que la prioridad del Gobierno ha sido, en el último año, fortalecer la capacidad operacional del Desminado no sólo aumentando el número de personas acreditadas para realizar tareas de despeje, sino también acreditando las técnicas de despeje manual, mecánico y canino.

Asegura que el principal reto es poder contribuir en la implementación de los Acuerdos de Paz y a través de ellos, lograr que Colombia cumpla con la meta de ser declarada libre de sospecha de minas al año 2021. “El Desminado Humanitario es considerado como la principal herramienta de paz, pues les permite a las comunidades poder tener un goce efectivo y productivo de sus territorios”, concluye Bueno Aguirre.