DEL PLAN COLOMBIA A LA NUEVA COLOMBIA

Desde su inicio, el Plan Colombia se convirtió en elemento fundamental en las políticas y estrategias de fortalecimiento de la seguridad de los distintos gobiernos colombianos de este siglo. Para el 2015, el éxito de este modelo de cooperación era indiscutible, el país logró mejorar las condiciones de seguridad, claves para el desarrollo económico y social. Hay tres puntos importantes de progreso en Colombia, que contaron con la contribución del Plan Colombia:



I. Recuperación de la seguridad


Gracias a la implementación de políticas exitosas en los distintos gobiernos y al apoyo del Plan Colombia, el país pudo derrotar a algunas de las grandes amenazas contra la seguridad y debilitar la capacidad y el accionar militar de grupos armados como las FARC y el ELN, que han reducido significativamente su número de combatientes, muchos de ellos por desmovilizaciones: desde agosto de 2002 hasta enero de 2015 se han desmovilizado 20.168 miembros de las FARC y 4.004 miembros del ELN.

El fortalecimiento de la seguridad empezó a sentirse en los municipios más afectados por el conflicto armado, solo el año pasado, 979 municipios equivalentes al 89% del país no registraron un solo acto de terrorismo. Los ciudadanos también empezaron a ver cambios, delitos como el homicidio y el secuestro disminuyeron un 53% y un 90%, respectivamente.

Asimismo, el narcotráfico, principal financiador del conflicto, ha disminuido: se logró reducir a la mitad el área sembrada de coca y la producción de cocaína. La lucha contra el narcotráfico ha permitido dar duros golpes al crimen organizado y acabar con los grandes carteles de drogas.



II. Construyendo una Nueva Colombia


El mejoramiento de los índices de seguridad, acompañado de políticas encaminadas al desarrollo, fue el punto de partida para el crecimiento económico, social y político. Aumentó la inversión nacional y extranjera, y Colombia se posicionó como una de las economías con mayor crecimiento de Latinoamérica. En vista de las condiciones favorables de seguridad y una mayor presencia estatal en el territorio, fue posible incrementar las actividades del sector minero energético y proteger la infraestructura del país. Gracias a ello, hoy Colombia es un país con autoabastecimiento energético y tiene potencial para convertirse en exportador de energía limpia para la región.

El crecimiento económico, sumado a políticas sociales focalizadas en los más vulnerables, también se tradujo en una drástica reducción de la pobreza y el desempleo, mayor cobertura en educación y salud y menos desigualdad. El Gobierno también ha tenido un compromiso decidido con el diálogo social, el trabajo decente, el apoyo a la creación de sindicatos, la protección de sindicalistas y defensores de derechos humanos y la erradicación del trabajo infantil. Como reconocimiento a estos avances, Colombia su invitada a adherirse oficialmente a la OCDE, un paso que permitirá mejorar más la calidad de vida de los colombianos y el progreso del país.



III. El fin del conflicto armado


El Plan Colombia también contribuyó a que hoy Colombia esté más cerca que nunca de lograr el fin del conflicto, que ha contado con el apoyo no solo de Estados Unidos sino también de la Unión Europea, otros países de Europa y de Canadá y Japón.

La ayuda internacional ha sido muy valiosa en la promoción de la equidad y la prosperidad en Colombia, así como de la búsqueda de la paz. Es seguro que con la firma de un acuerdo para la terminación del conflicto se sellará la culminación exitosa del Plan Colombia. Por lo cual, el país espera contar con el mismo respaldo en la era del posconflicto y la construcción de una paz estable y duradera.